Hay escenas que se repiten en muchos hogares de México. Al regresar del mercado, alguien coloca una bolsa de guayabas sobre la mesa de la cocina. El aroma llena la casa antes de que la fruta salga de la bolsa. Unos las comen recién lavadas, otros las parten para acompañarlas con un poco de chile en polvo o las reservan para preparar agua fresca. Es una fruta tan cotidiana que, a veces, olvidamos detenernos a pensar en todo lo que puede aportar a una alimentación saludable. Quizá por eso la guayaba merece una segunda mirada. No porque sea un alimento milagroso, sino porque reúne varias características que la convierten en una excelente aliada dentro de una dieta equilibrada. Y lo mejor es que está al alcance de muchas familias durante buena parte del año. Mucho más que una fruta dulce Cuando pensamos en alimentos ricos en fibra, es común imaginar avena, cereales integrales o legumbres. Sin embargo, algunas frutas también representan una fuente importante de este nutriente, y la gu...