Hay mañanas que empiezan con prisas. Se prepara el desayuno, alguien busca las llaves, el café ya está listo y, antes de salir, aparece un limón olvidado en el frutero. Muchas familias mexicanas lo usan para acompañar la comida, preparar una salsa o darle sabor al agua. Otras personas exprimen unas gotas en una taza de agua tibia porque sienten que así comienzan el día de una manera más ligera. Es un hábito sencillo. Y precisamente por eso despierta tanta curiosidad. ¿Realmente aporta algún beneficio? ¿Es mejor que tomar agua sola? ¿Hay personas que deberían tener cuidado? La respuesta, como suele ocurrir en temas de salud, no es tan simple como un "sí" o un "no". El agua tibia con limón no es una bebida milagrosa, pero puede formar parte de una rutina saludable cuando se consume con expectativas realistas y dentro de una alimentación equilibrada. La hidratación sigue siendo la verdadera protagonista Antes de hablar del limón, vale la pena recordar algo que muchas v...